Art 11 declaracion universal derechos humanos

Convenio Europeo de Derechos Humanos

También tienes derecho a formar y formar parte de un sindicato, un partido político o cualquier otra asociación o grupo voluntario.  Nadie tiene derecho a obligarte a unirte a una protesta, sindicato, partido político u otra asociación.

2. El ejercicio de estos derechos sólo podrá ser objeto de las restricciones previstas por la ley que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional o de la seguridad pública, para la prevención de desórdenes o delitos, para la protección de la salud o de la moral o para la protección de los derechos y libertades de los demás. Este artículo no impedirá la imposición de restricciones legales al ejercicio de estos derechos por parte de los miembros de las fuerzas armadas, de la policía o de la administración del Estado.

En agosto de 2010, la Liga de Defensa Inglesa (EDL) planeó una protesta en Bradford. También estaba prevista una contramanifestación de Unite Against Fascism. Algunos habitantes de la zona querían que se prohibiera la protesta y se temía que se repitieran los enfrentamientos violentos que se habían producido en anteriores actos de la EDL. La policía de West Yorkshire tenía la obligación de proteger la protesta a menos que hubiera pruebas claras de que se produciría violencia. Examinaron el aspecto de los derechos humanos de la situación y hablaron con la población local, en particular con la comunidad musulmana, sobre el derecho a la protesta pacífica. Tras esta explicación, la comunidad se dio cuenta de que la policía debía permitir la protesta. Los grupos comunitarios colaboraron con la policía para convencer a los jóvenes de que no se involucraran en actividades delictivas ese día.

Declaración universal de los derechos humanos pdf

También tienes derecho a formar y formar parte de un sindicato, un partido político o cualquier otra asociación o grupo voluntario.  Nadie tiene derecho a obligarte a unirte a una protesta, a un sindicato, a un partido político o a otra asociación.

2. El ejercicio de estos derechos sólo podrá ser objeto de las restricciones previstas por la ley que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional o de la seguridad pública, para la prevención de desórdenes o delitos, para la protección de la salud o de la moral o para la protección de los derechos y libertades de los demás. Este artículo no impedirá la imposición de restricciones legales al ejercicio de estos derechos por parte de los miembros de las fuerzas armadas, de la policía o de la administración del Estado.

En agosto de 2010, la Liga de Defensa Inglesa (EDL) planeó una protesta en Bradford. También estaba prevista una contramanifestación de Unite Against Fascism. Algunos habitantes de la zona querían que se prohibiera la protesta y se temía que se repitieran los enfrentamientos violentos que se habían producido en anteriores actos de la EDL. La policía de West Yorkshire tenía la obligación de proteger la protesta a menos que hubiera pruebas claras de que se produciría violencia. Examinaron el aspecto de los derechos humanos de la situación y hablaron con la población local, en particular con la comunidad musulmana, sobre el derecho a la protesta pacífica. Tras esta explicación, la comunidad se dio cuenta de que la policía debía permitir la protesta. Los grupos comunitarios colaboraron con la policía para convencer a los jóvenes de que no se involucraran en actividades delictivas ese día.

Lista de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Los traumáticos acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial pusieron de manifiesto que los derechos humanos no siempre se respetan universalmente. El exterminio de casi 17 millones de personas durante el Holocausto, incluidos 6 millones de judíos, horrorizó al mundo entero. Después de la guerra, los gobiernos de todo el mundo hicieron un esfuerzo concertado para fomentar la paz internacional y prevenir los conflictos. El resultado fue la creación de las Naciones Unidas en junio de 1945.

En 1948, los representantes de los 50 Estados miembros de las Naciones Unidas se reunieron bajo la dirección de Eleanor Roosevelt (Primera Dama de los Estados Unidos 1933-1945) para elaborar una lista de todos los derechos humanos de los que deberían disfrutar todas las personas del mundo.

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas anunció la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH): 30 derechos y libertades que nos pertenecen a todos. Siete décadas después, los derechos que incluían siguen siendo la base de toda la legislación internacional sobre derechos humanos.

Eleanor Roosevelt estuvo muy implicada en la defensa de los derechos civiles y el activismo social. Fue nombrada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que redactó la DUDH. En el décimo aniversario de la DUDH, Eleanor pronunció un discurso en las Naciones Unidas titulado “¿Dónde empiezan los derechos humanos?”. Parte de su discurso se ha hecho famoso por captar la razón por la que los derechos humanos son para cada uno de nosotros, en todas las partes de nuestra vida cotidiana:

Carta Internacional de los Derechos Humanos

Todos son iguales ante la ley y tienen derecho, sin discriminación alguna, a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja la presente Declaración y contra toda incitación a tal discriminación.

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

2 Nadie podrá ser condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá una pena más grave que la aplicable en el momento en que se cometió la infracción penal.

Nadie podrá ser objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación.Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.