Art 25 de la declaración universal de derechos humanos

Derechos humanos Artículo 3

Los traumáticos acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial pusieron de manifiesto que los derechos humanos no siempre son respetados universalmente. El exterminio de casi 17 millones de personas durante el Holocausto, incluidos 6 millones de judíos, horrorizó al mundo entero. Después de la guerra, los gobiernos de todo el mundo hicieron un esfuerzo concertado para fomentar la paz internacional y prevenir los conflictos. El resultado fue la creación de las Naciones Unidas en junio de 1945.

En 1948, representantes de los 50 Estados miembros de las Naciones Unidas se reunieron bajo la dirección de Eleanor Roosevelt (Primera Dama de los Estados Unidos 1933-1945) para elaborar una lista de todos los derechos humanos de los que debían disfrutar todas las personas del mundo.

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas anunció la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH): 30 derechos y libertades que nos pertenecen a todos. Siete décadas después, los derechos que incluían siguen constituyendo la base de toda la legislación internacional sobre derechos humanos.

Eleanor Roosevelt estuvo muy implicada en la defensa de los derechos civiles y el activismo social. Fue nombrada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que redactó la DUDH. En el décimo aniversario de la DUDH, Eleanor pronunció un discurso en las Naciones Unidas titulado “¿Dónde empiezan los derechos humanos?”. Parte de su discurso se ha hecho famoso por captar la razón por la que los derechos humanos son para cada uno de nosotros, en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana:

Derecho internacional de los derechos humanos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) es un documento internacional adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas que consagra los derechos y libertades de todos los seres humanos. Redactada por un comité de la ONU presidido por Eleanor Roosevelt, fue aceptada por la Asamblea General como Resolución 217 durante su tercera sesión el 10 de diciembre de 1948 en el Palais de Chaillot de París, Francia.[1] De los 58 miembros de las Naciones Unidas en aquel momento, 48 votaron a favor, ninguno en contra, ocho se abstuvieron y dos no votaron.[2]

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Aliados -conocidos formalmente como las Naciones Unidas- adoptaron como objetivos bélicos básicos las Cuatro Libertades: libertad de expresión, libertad de religión, libertad frente al miedo y libertad frente a la miseria[17][18]. [17] [18] Hacia el final de la guerra, se debatió, redactó y ratificó la Carta de las Naciones Unidas para reafirmar “la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana” y comprometer a todos los Estados miembros a promover “el respeto universal a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión, y la efectividad de tales derechos y libertades”. [19] Cuando las atrocidades cometidas por la Alemania nazi se hicieron plenamente patentes después de la guerra, el consenso en la comunidad mundial fue que la Carta de la ONU no definía suficientemente los derechos a los que se refería[20][21] Se consideró necesario crear una declaración universal que especificara los derechos de las personas para hacer efectivas las disposiciones de la Carta sobre derechos humanos[22].

Artículos sobre derechos humanos

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho, en condiciones de igualdad, a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda incitación a tal discriminación.

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

2 Nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una infracción según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de cometerse la infracción penal.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación.

30 derechos humanos

1La globalización ha cambiado los términos de la interacción en la vida mundial y ha creado espacio tanto para ampliaciones implícitas como para adiciones explícitas al contenido de la doctrina de los derechos humanos. Recordamos que desde 1948 ha habido muchas otras convenciones sustantivas de derechos humanos que han abordado algunas de las cuestiones que identificamos, como los derechos de la mujer, los derechos del niño y los derechos de los discapacitados. No obstante, es importante reconocer una serie de derechos que, en nuestra opinión, se han hecho más evidentes después de 70 años y necesitan más énfasis del que recibieron en la Declaración. Algunos de estos derechos se mencionan en la DUDH, como los derechos de la mujer, pero queremos sugerir que el lenguaje podría haber sido más vívido a la luz de lo que ahora sabemos. Otros derechos, como los relacionados con la orientación sexual, no se abordan expresamente en absoluto en el documento, y suponen un cambio de conciencia y preocupación desde que se adoptó la DUDH. Pero es discutible que incluso éstos puedan entenderse como una elaboración de los derechos a la libertad personal o a la autonomía que, de hecho, se afirman claramente en la Declaración.