Biblioteca universidad de sevilla arquitectura

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Carlos Plaza se formó como arquitecto en la Universidad de Sevilla y Florencia (B.Arch y M.Arch, Universidad de Sevilla, 2008) y se doctoró en ambas universidades en 2013, con una tesis sobre la arquitectura renacentista florentina. En la actualidad colabora con ambas universidades tanto a nivel docente como de investigación. Ha ampliado sus estudios en otras instituciones italianas como el CISA Palladio y también ha asistido a cursos impartidos por el profesor Howard Burns en la Scuola Normale Superiore di Pisa. Sus intereses de investigación se centran en la historia de la arquitectura europea de los siglos XV al XX, con especial interés en la arquitectura moderna temprana en España e Italia.

Antena de la ciudad de Victoria

La Universidad de Sevilla, fundada en 1551, es una de las principales instituciones del sistema de enseñanza superior español. Sus facultades de Filología, Geografía e Historia, Filosofía, Biología e Ingeniería y sus numerosas escuelas e institutos tecnológicos atienden las necesidades educativas de unos 70.000 estudiantes.

Situado en el centro de la ciudad, el edificio principal de la Universidad está rodeado por el Parque de María Luisa y el río Guadalquivir. Este edificio, la histórica Fábrica de Tabacos completamente remodelada, alberga las facultades de Geografía e Historia, Filología, Derecho y las principales oficinas administrativas.    Los estudiantes del ICS matriculados en la Universidad de Sevilla apreciarán asistir a las clases en el imponente edificio del siglo XVIII inmortalizado por la ópera “Carmen” de Bizet y por los viajeros del siglo XIX en busca de la España romántica.    El edificio, con foso y torres de vigilancia, es una prueba de la importancia que se daba a la protección del lucrativo monopolio del tabaco del Rey, que en aquella época fabricaba todos los cigarros de Europa.

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Continúan las obras de construcción de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla. El edificio proporcionará a los residentes y visitantes de Sevilla una biblioteca pública de última generación y salas de lectura, sala de exposiciones e instalaciones para conferencias. Proyectos como esta biblioteca -que ofrece una amplia gama de programas cívicos, culturales, educativos y de investigación- son vitales para toda comunidad. Dado que las instalaciones actuales de la universidad se han quedado pequeñas, la nueva biblioteca es esencial para el desarrollo de la universidad y demuestra su profundo compromiso con el futuro de Sevilla.

‘La Biblioteca General y el Centro de Recursos de Investigación de la Universidad de Sevilla se concibe como un volumen continuo que emerge de la extensión del parque. El proyecto se expande longitudinalmente en el emplazamiento dado, y se eleva progresivamente desde un material blando hasta un objeto escultórico tensado. Situada en el borde del parque del Prado de San Sebastián, la biblioteca flotante de 160 metros de largo se levanta del suelo sobre tres estructuras que se extienden hasta un zócalo muy poco profundo; permitiendo la introducción del paisaje en el nivel de entrada, y produciendo terrazas que a su vez definen los espacios públicos. Esta estrategia de tener un área transitoria que atraiga e invite a los usuarios tiene como objetivo principal promover actividades culturales, educativas y de entretenimiento para los estudiantes de la Universidad. Por lo tanto, la Biblioteca actúa como un atractor, no sólo para los usuarios del parque, sino también para los 3.300 investigadores; convirtiéndose en un nuevo Centro para la Universidad y la Ciudad de Sevilla.

Biblioteca universidad de sevilla arquitectura del momento

En septiembre de 2009 informé en Architectural Record sobre el proceso judicial para paralizar la construcción de la nueva biblioteca central de la Universidad de Sevilla, diseñada por Zaha Hadid. Después de que un tribunal local fallara en contra del proyecto, el caso llegó al más alto tribunal de España, el Tribunal Supremo, que dictó su decisión inapelable a finales del mes pasado: El proyecto de Hadid, parcialmente realizado con un coste de unos 4 millones de euros, debe ser demolido (El País 26.06.11).

Hasta hace poco, los políticos españoles gozaban de una sorprendente libertad a la hora de tomar decisiones urbanísticas importantes como ésta, con un mínimo de comentarios, participación o protestas públicas. Pero como muestra el caso, esto empezó a cambiar incluso antes de la crisis actual.

Los vecinos que presentaron la demanda eran abiertamente hostiles al diseño de Hadid. ¿Por qué siempre es Hadid quien atrae tanta hostilidad? ¿Por qué siempre es Hadid la que paga por los instintos más reaccionarios del público? Sin duda hay otros que merecen más la ira del público, pero son los mismos que tienden a convertirse en ídolos públicos.